14 de septiembre de 2020

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Tras la Era del Desorden llegará la Era del Renacimiento

por Rafael Martínez-Cortiña

Ante un gran desorden social, comunidades de personas vulnerables podrían diseñar una nueva sociedad conectada por valores, impulsada por sistemas de inteligencia colectiva y articulada desde un pacto digital.

 

El año 2020 será recordado como un año espasmódico donde el conjunto de la humanidad adquirió una mayor conciencia sobre su propia debilidad, tras enfrentarse al espejo de la realidad al mismo tiempo. Durante lo que ya se denomina como la Era del Desorden podrían ponerse en duda elementos que se daban por hecho y que generaban seguridad a las personas. El desorden causa confusión, por lo que un periodo de desgobierno en todos los niveles a escala global podría perturbar todo hasta generar escenarios inimaginables.

Año 0 de la Era del Desorden

Una larga recesión acompañada de inestabilidad e incertidumbre tiene efectos sobre la economía. El menor acceso a ingresos estables produce decisiones de gasto forzosamente más eficientes, para así poder cubrir las necesidades básicas.

Imaginemos una familia en el 2023 que, bajo situación ya vulnerable, se ve obligada a tomar una decisión drástica de consumo doméstico: comida para la familia o wifi en casa. Al ir desapareciendo, naturalmente, la conectividad en los entornos domésticos, muchas personas recordarían cómo en el 2020 tenían la seguridad de acceder a información por multitud de canales desde que se despertaban cada mañana hasta terminar cada día. Recordarían que el acceso a la información se daba por hecho. Aquellas personas que sufrieran la desconexión comprenderían hasta qué punto ésta era una necesidad básica. Millones de personas podrían convertirse en los nuevos hambrientos de la información, excluidos de una sociedad que les dificulta un derecho básico, la alimentación digital a su intelecto cíborg1.

 

Una era con gran desorden se caracterizase por multiplicar el número de excluidos de la sociedad a escala global

En el año 2023 un entorno doméstico familiar desconectado haría a todos sus miembros más vulnerables en todos los sentidos. La digitalización de los sistemas de gobierno, educación, salud, trabajo, justicia, formación, protección social, comunicación y ocio tendrán un mayor foco online, por lo que una mayor brecha digital puede afectar negativamente a cada unidad de una familia, así como a la unidad familiar en sí. Si dicho planteamiento micro-doméstico se proyectase a escala macro-nacional no resultaría difícil imaginar en 2023 una España vaciada más vulnerable y más despoblada, así como una mayor polarización social derivada de mayores desigualdades entre las personas.

Podría ser posible que una era con gran desorden se caracterizase por multiplicar el número de excluidos de la sociedad a escala global. Durante un periodo de tiempo, una mayor incertidumbre social generaría en muchas personas la sensación de caída a un pozo sin fondo.

Un puente de inteligencia colectiva

Imaginemos una sociedad que se va desplomando, compuesta por masas de personas cuyos ingresos van cayendo, así como su confianza. Las circunstancias adversas podrían tener el suficiente peso como para que la dinámica fuese de desmoronamiento generalizado. Podría caer todo, desde la utilidad del conocimiento de las personas, porque la Inteligencia Artificial ya resultase más útil y valorada, hasta la posibilidad de recibir un ingreso por un trabajo, porque los robots realizasen mejor una función. Podría hundirse hasta la autoestima de las personas, quienes ven que, por muchos esfuerzos que dediquen, siguen bajando en un pozo cuyo final supondría una exclusión social que nadie desea, sin que las instituciones lo puedan evitar. En la Era de Desorden distintos eventos geopolíticos, crisis climáticas y conflictos de gobernanza no harán más que acentuar la sensación de caída continua en las personas. El conflicto social parece estar asegurado.

La Era del Desorden no será el fin de los tiempos y podría suponer el inicio de algo nuevo. Un instinto colectivo de supervivencia tejerá redes colaborativas

La Era del Desorden no será el fin de los tiempos, pero podría suponer el inicio de algo nuevo. Antes de caer al pozo sin fondo, un instinto colectivo de supervivencia tejerá redes colaborativas donde personas en situación vulnerable puedan gestionar sus recursos disponibles, materiales e inmateriales, entre sus círculos de confianza. El puente que evite a las personas caer en el oscuro fondo de la exclusión social estaría compuesto por eslabones de conocimiento compartido y reforzado por fuentes de confianza que aportarían su experiencia práctica para generar distintas soluciones. Puesto que debería ser un puente cuyo valor principal es la resistencia, para no seguir cayendo, el conocimiento con mayor valor procedería de aquellas fuentes que más hayan resistido o mejor sepan cómo resistir.

Los sistemas de inteligencia colectiva se verían impulsados por personas a quienes el sistema ya no les podría ofrecer una solución. Comunidades digitales de expulsados sociales que comparten valores y se sienten pares, o iguales, podrían apostar por soluciones de confianza que ofrezcan seguridad, libertad, empatía, comunidad y transparencia bajo unos esquemas bajo demanda (on demand) que facilitan una mayor eficiencia en la gestión de los recursos disponibles. La inteligencia conectada procedente de millones de personas que luchan por no caer a un pozo sin fondo podría ser más creativa de lo que fueron las plataformas digitales disruptivas2, más ágil de lo que pudieran legislar unos gobiernos analógicos y más proactiva que cualquier empresa. Y digna de respeto, porque una vez conectadas sus exigencias podrían cambiar todo. Bajo un aparente caos, los frutos maduros que ya no aportan valor a la sociedad irían cayendo e irían floreciendo otros que son coherentes con los valores de la década de los años 20 del siglo XXI. En la Era del Desorden se apartará a quien no aporte y aprenderemos a apreciar lo que realmente tiene valor para el ser humano.

Ante un gran desorden, un gran acuerdo

Si ya se puede intuir qué puede ocurrir durante un periodo de desorden, deberemos enfrentarnos a una realidad: solo un nuevo pacto social basado en la digitalización, dirigido a la reducción de las desigualdades, facilitado por redes avanzadas, que reconozca un nuevo marco de actuaciones y potencie el uso responsable y ético de la tecnología puede sentar las bases para salir del periodo de desorden para iniciar un nuevo renacimiento. Esos son los pilares del Pacto Digital3 propuesto por Telefónica.

Un nuevo pacto social que nos permitiese salir juntos y conectados4, y que supusiera un nuevo kilómetro cero para la sociedad difícilmente excluiría a las personas con mayor conocimiento y experiencia práctica. Un pacto digital como el que propone Telefónica reconocería, y monetizaría, la experiencia y talentos en España de diez millones de pensionistas que hoy en día se encuentran inactivos, potenciaría el uso de recursos intangibles como la sabiduría, o los datos, y permitiría construir una sociedad más generosa. Si bajo un esquema de sociedad industrial una persona con sesenta años tiene un valor menguante, el valor del conocimiento de esa misma persona bajo la sociedad digital es creciente. Su valor podría ser ingente si se conecta al de sus pares.

Solo un nuevo pacto social con mentalidad digital permitirá aclarar el desorden

Ante los escenarios de futuro que se dibujan con mayores probabilidades, solo un nuevo pacto social con mentalidad digital que incorpore a todos aquellos agentes económicos que deseen operar con sus propios recursos, materiales e inmateriales, enriqueciendo el sistema productivo, permitirá aclarar el desorden. Ello podría iniciar la tan ansiada conexión de las inteligencias humanas bajo sistemas de confianza, generando una mejor disposición de las cosas entre sí.
El momento de apostar por un nuevo pacto digital es hoy y no puede esperar más. La Era del Desorden resultará eterna hasta que no se comprenda que, para salir del agujero, no se puede dejar a nadie detrás. Una era de nuevo renacimiento difícilmente podrá llegar sin un gran acuerdo diseñado para gestionar la complejidad del siglo XXI. Exijamos que gobiernos, empresas y agentes sociales comprendan la necesidad de alcanzar un pacto digital que no deje a nadie detrás, porque nadie lo merece. Reivindiquemos un pacto digital que atenúe los efectos del gran desorden que está por venir. Reclamemos que se potencien los cimientos de una sociedad conectada más inteligente, generosa y sostenible que reduzca las desigualdades. Apelemos al uso responsable y ético de la tecnología. A día de hoy, un pacto digital parece la decisión más sostenible e inteligente, porque lo contrario no haría más que alimentar un mayor desorden.

Notas

 1Case, Amber (2018). “Los robots sirven para que podamos ser más humanos”. Revista TELOS 108. Fundación Telefónica.
Disponible en: https://telos.fundaciontelefonica.com/entrevista-con-la-ciborg-antropologa-amber-case-los-robots-nos-haran-mas-humanos/

 2Martínez-Cortiña, Rafael (2020). “¿Estamos ante un nuevo Renacimiento del ser humano?” Revista Telos. Fundación Telefónica.Disponible en: https://telos.fundaciontelefonica.com/estamos-ante-un-nuevo-renacimiento-del-ser-humano/

 3Telefónica (2020). “Un Pacto Digital para reconstruir mejor nuestras sociedades y economía”. Disponible en:
https://www.telefonica.com/es/web/public-policy/pacto-digital-de-telefonica

 4Álvarez-Pallete, José María (2020). “Saldremos juntos y saldremos conectados”. Revista TELOS 113. Fundación Telefónica. Disponible en: https://telos.fundaciontelefonica.com/telos-113-covid-19-sostenibilidad-saldremos-juntos-y-saldremos-conectados/

Bibliografía

Alujevic, L. Stoermer, E., Rudkin, J-E., Scapolo, F. y Kimbell, L. (2019): The future of governments 2030+. Eu Science Hub. Joint Research Centre (JRC). European Commission. ISBN: 978-92-76-00165-2

Brown, P. y Lauder, H. (2000): Collective intelligence. Social Capital: Critical Perspectives. New York, Oxford University Press. ISBN: 9780191583247.

Fladerer, J.P. (2019): The Wisdom of the Many: How to create Self-Organisation and how to use Collective Intelligence in Companies and in Society From Management to ManagemANT. Norderstedt. ISBN 978-3750422421.

Martínez-Cortiña, R. (2019). (Tu) Nación Digital. León, Eolas ediciones. ISBN: 978-84-17315-93-1


Rafael Martínez-Cortiña

Economista por la Universidad Complutense y MBA por ESCP Europe. Co-fundador de Thinkeers. Miembro del Comité Científico de Telos. Analista en Millenium Project. Coautor del libro: “2025: Bienvenidos a la Sociedad Inteligente” que edita Caligrama.


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