30 de abril de 2020

U

Una llamada de emergencia desde el mundo del arte

por Alejandro Sacristán

Los artistas tecnológico-digitales han lanzado un grito de alarma a nivel planetario. Las últimas tendencias apuntan cada vez más hacia nuevas visiones y narrativas en la búsqueda de perspectivas inéditas, una convergencia de sensibilidades y acciones más sostenibles, enfocadas hacia un nuevo diálogo de lo tecnocientífico con lo ecosistémico.

 

[ ILUSTRACIÓN: LUIS PAADIN ]

 

Nos encontramos en un periodo de emergencia climática y de crisis global de la biodiversidad que amenaza con una extinción masiva de especies y la conversión de la Tierra en un planeta letal a gran escala para la humanidad, tal y como lo indica Naciones Unidas desde el informe del IPCC de 2018. La ONU insta a una acción de transformación de magnitud inédita: una transición global “rápida, profunda y sin precedentes” en todos los ámbitos: industria, agricultura, energías, transportes, ciudades y turismo1. El ser humano se mueve en dos esferas que ahora mismo están en crisis: la esfera de la civilización industrial y postindustrial se ha desbocado y ha afectado a la biosfera de forma dramática.

La sociedad digital que apenas está consolidándose deberá resolver primero la emergencia, para alcanzar después una nueva sostenibilidad. El desafío es enorme, nunca ha habido otro igual, global y que afecta a la misma existencia de la especie humana.

Grito de alarma

Los artistas tecnológico-digitales han lanzado un grito de alarma a nivel planetario. Si bien el arte contemporáneo ha abordado las problemáticas medioambientales desde mediados de los años sesenta, las últimas tendencias apuntan cada vez más hacia nuevas visiones y narrativas en la búsqueda de perspectivas inéditas, una convergencia de sensibilidades y acciones más sostenibles, enfocadas hacia un nuevo diálogo de lo tecnocientífico con lo ecosistémico (Gadanho et al., 2018).

Estos artistas, para crear sus piezas e instalaciones, preñan de humanidad tecnologías duras. La tecnología y los datos se conectan con las emociones y con el latir del viento, de las olas y de los seres vivos. Las últimas tendencias artísticas apuntan cada vez más hacia el análisis y la transformación de datos tecnocientíficos en materia prima de la creación artística o hacia la recreación de escenarios estético-inmersivos para reconectarnos con la naturaleza.

Como ejemplo relevante, nace en 2018 el proyecto Eco-visionarios que reúne a más de cien artistas. Eco-visionarios, organizado por MAAT de Lisboa (Portugal), Bildmuseet de Umeå (Suecia), House of Electronic Arts de Basilea (Suiza) y LABoral de Gijón. Proyecto concebido como un work in progress, al que se han sumado con nuevas contribuciones Matadero Madrid y la Royal Academy of Arts de Londres. En la inauguración de la exposición en el Instituto Mutante de Narrativas Ambientales de Matadero Madrid, en junio de 2019, uno de sus comisarios, el arquitecto Pedro Gadanho, director del MAAT, afirmó enfáticamente ante los allí reunidos que la emergencia climática y la extinción constituyen el verdadero tema artístico a considerar hoy. La exposición Eco-visionarios desde las prácticas artísticas contemporáneas, avanza visiones críticas y creativas para abrir discusiones y construir estrategias para sobrevivir en el mundo que viene.

 

 

También en 2018, en mayo, nace un movimiento de activismo climático y existencial, Extinction Rebellion (XR), puesto a rodar por poco más de cien científicos, intelectuales, artistas y activistas en Reino Unido. John Phoenix, activista cofundador de XR, explica entonces que “con el nombre del movimiento queremos dejar claro que no nos centramos solamente en el cambio climático sino también en la extinción masiva de las especies. Todo está construido en una diversidad biológica que se está extinguiendo muy rápidamente. La crisis de la extinción y la climática están conectadas y se retroalimentan. No se trata de cuándo ocurrirán estos eventos climáticos, sino que se trata de darse cuenta de que se están tomando riesgos inaceptables con nuestra vida. Podemos conseguir que la crisis no sea tan mala, sabemos que las sociedades humanas se pueden adaptar muy rápido, si nos damos cuenta de que nos enfrentamos a una amenaza existencial”.

Declaración de emergencia

Extinction Rebellion ha utilizado una forma de comunicarse con la sociedad basada en la performance artística, conectando los datos y mensajes científicos con las emociones. XR se ha caracterizado por apoyarse en las teorías y modelos del IPCC. Ya solo tenemos once años para efectuar una reorientación radical de la civilización2. Sus acciones de desobediencia civil pacífica están justificadas por ese riesgo existencial que señala la ciencia. Como lo está la exigencia original de XR de la declaración de emergencia climática por parte de gobiernos. En España, Extinction Rebellion aunó a 26 organizaciones y movimientos para demandar la declaración de emergencia climática al Gobierno de España3 el 21 de mayo de 2019.

El actual Gobierno de España declara la emergencia climática el 21 de enero de 2020. Un primer paso. Sin embargo, Extinction Rebellion, ante los plazos anunciados por el Gobierno para la descarbonización cero (2050), reclama inmediatamente la necesidad de planificar unos objetivos de descarbonización más cercanos y ambiciosos. Porque, como ya sabemos por los informes del IPCC y otros estudios, 2050 solo nos deja un 50 por ciento de posibilidades de quedarnos en un aumento de la temperatura dentro del umbral seguro (+1,5 grados centígrados). Por ello, Extinction Rebellion señala 2025 en países desarrollados como España y 2030 a nivel global, como el objetivo a conseguir.

¿Es suficiente? ¿Se puede hacer? ¿Esta descarbonización nos permite asegurar la sostenibilidad en un mundo sometido al calentamiento global y su inercia? ¿Dicha sostenibilidad depende exclusivamente de la descarbonización?

Muchos artistas tecnológicos precisamente reflexionan sobre estas preguntas. Un pacto intergeneracional y un pacto interespecies, como se enuncia en Procesando el futuro, la edición 30 aniversario de ArtFutura4. El pacto entre generaciones va sobre cuáles son nuestras obligaciones hacia los que recibirán el planeta después de nosotros. El pacto interespecies tiene que ver con que se reconozcan los derechos de las entidades no humanas, los otros seres vivos, y en el futuro, los seres vivos artificiales. Un cambio de conciencia individual y global.

La actual situación de emergencia global es resultado de un éxito desmesurado como especie que está provocando un potencial colapso del que la sociedad no es del todo consciente. David Wallace-Wells, subdirector del New York Magazine, lo llama “pánico climático”. Podrían suscitarse daños climáticos globales de 600 billones de dólares, lo que representaría el doble de la riqueza que existe actualmente en el mundo. (Wallace-Wells, 2019).
Además, en este invierno de 2020 se une a la situación de emergencia el confinamiento, el parón del sistema productivo y la crisis sanitaria, provocados por el SARS-CoV-2: un virus zoonótico (procedente de un animal). Extinction Rebellion asegura que estos acontecimientos van a traer nuevas y aumentadas vulnerabilidades sociales, económicas y políticas. Con esta emergencia sanitaria mundial, el derecho a la vida de las generaciones futuras, y de todas las generaciones, cobra una nueva relevancia y permite de repente entender a gran escala la magnitud de los impactos de las futuras crisis climáticas.

 

 

Las enormes tasas de deforestación y de crecimiento poblacional invasivo de ecosistemas del sureste asiático han creado el caldo de cultivo perfecto para que los coronavirus salten de especie en especie (Aneta Afelt et Al, 20185). La crisis del coronavirus que estamos viviendo debemos contemplarla como la primera de una cadena anunciada de “cisnes negros” que ocurrirán en los próximos años y décadas. El escritor y activista George Monbiot nos dice al respecto: “La tentación, cuando esta pandemia haya pasado, será encontrar otra burbuja. No podemos permitirnos sucumbir a eso. De ahora en adelante, debemos exponer nuestras mentes a las realidades dolorosas que hemos negado durante demasiado tiempo”. La emergencia climática y ecológica.

Marsmallow Laser Feast (MLF) es un colectivo británico de artistas que estuvo en el Festival de artes inmersivas (Fundación Telefónica, junio 2019). Su obra Vivimos en un Océano de Aire es una instalación multisensorial que ilumina la conexión invisible, pero fundamental, que une al mundo animal y vegetal, humano y natural, en el que se visualiza el intercambio invisible de oxígeno y dióxido de carbono.

En palabras de Barney Steel de MLF, Vivimos en un Océano de Aire “proporciona una plataforma alternativa para ver los desafíos que enfrenta nuestro planeta en el siglo XXI y nos ayuda a reflexionar sobre nuestra dependencia y responsabilidad con los organismos con los que la compartimos”. La realidad virtual y los sensores funcionan como instrumentos que incrementan la atención hacia los actores no humanos que conviven con nosotros.

La crisis climática sitúa a la humanidad ante una necesaria transición humana sostenible. Para ello quizás haya que crear una nueva mutualidad con las demás especies. Según Karin Ohlenschläger, co-comisaria de Eco-visionarios en LABoral: “Cada vez más artistas actúan en el marco de prácticas simbióticas, experimentales y transformadoras de conciencias e interacciones. Integran actores humanos y otros seres vivos, medios y máquinas para crear relaciones y afectos impensables hasta hace poco”.

Mutualidad y simbiosis

Symbiotic Interaction, instalación de uh5136, del dúo artístico formado por María Castellanos y Alberto Valverde, consta de dos wearables (tecnología ponible) que permiten monitorizar nuestro entorno a través de las plantas que están integradas en las mismas prendas de informática prêt-a-porter. Estas actúan como interfaz con el usuario para alertarle de los cambios medioambientales en derredor, a través de colores, sonidos y gráficas. El proyecto trata de establecer una relación simbiótica humano-planta.

En la instalación audiovisual Acoustic Ocean7 la artista suiza Ursula Biemann sondea la ecología acústica de la vida marina, entendiéndola como una forma de comunicarse. La artista crea un personaje ficticio que, utilizando sus órganos sensoriales y diversas tecnologías submarinas, es capaz de percibir las criaturas del mar. El mundo entero debería escuchar lo que los peces que sufren el exceso de acidez de los océanos tienen que decir.
“Una idea que va surgiendo con fuerza es la de la adaptación profunda. Se acepta ya que no podemos parar el cambio climático y, también, que ni siquiera podemos mitigarlo de manera significativa. Solo nos queda, pues, adaptarnos. La adaptación profunda lleva esta idea más lejos y propone abandonar a su suerte aquello que no será posible —o no sale a cuenta— salvar y centrarse en lo más importante” dice el científico del CSIC, Antonio Turiel, doctor en Física Teórica del Instituto de Ciencias del Mar (ICM CSIC), en su blog The Oil Crash8.

Un ejemplo de adaptación profunda es uno de los enfoques posibles del gravísimo problema que ya se ha manifestado en el Delta del Ebro. El Delta podría ser salvable si se aportan sedimentos desde la cubeta de Mora procedentes de la cola del embalse de Ribarroja y, a su vez, se garantiza un caudal de 600 m3 por segundo en este tramo. Esto se puede comprobar mediante una prueba concreta, ya preparada por científicos9 del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA). El gran problema parece ser que ese caudal es impensable en ese tramo, sobre todo, si consideramos épocas de sequía.

La mejor solución es aceptar la pérdida del Delta del Ebro en tanto que humedal e invertir en la adaptación. Históricas pérdidas de sedimentos, borrascas catastróficas debido al cambio climático, subida del nivel del mar, especies invasoras y la acción humana, abocan al Delta del Ebro a su total desaparición. Ni un nuevo marco legal podría ya salvarlo10 según los científicos Eduardo Costas y Victoria López Rodas expertos en genética evolutiva y biotecnología.

Además, estamos en una transición energética abrupta. En medio de la década decisiva nos encontramos con lo que expertos y economistas llaman la burbuja de los combustibles fósiles o del carbono: el total de activos obsoletos del carbono podría ascender a 100 billones de dólares (Rifkin, 2019). Hablamos de un colapso económico y social.

Las prácticas artísticas contemporáneas avanzan visiones críticas y creativas para abrir discusiones y construir estrategias para sobrevivir en el mundo que viene

No es de extrañar que el estudio de investigación artística SKREI plantee Biogas Power Plant. Este proyecto estudia la creación de unidades domésticas de transformación de residuos capaces de dotar de autosuficiencia energética a los hogares. La máquina produce energía gracias al agua y los excrementos humanos. Así, la transformación consciente de residuos en energía se convierte en una acción individual y cotidiana que nos acerca a un futuro en el que nuestra idea del confort se redefine para alcanzar una adaptación (Gadanho et al., 2018).

Para discutir y tomar medidas con el objeto de hacer frente a la urgencia climática y la posible adaptación profunda y cambios de modelo hacia una sostenibilidad real, Extinction Rebellion propone un sistema de implicación pública en la toma de decisiones como la que guio la legalización del aborto en Irlanda. Se trata de las asambleas ciudadanas11 que varios gobiernos estudian cómo implementar, entre ellos el español.

La nueva sostenibilidad en tiempos de emergencia global va unida a la adaptación y a un decrecimiento temporal que tiene que ver con repensar la abundancia. ¿Qué tipo de abundancia queremos tener? La abundancia de ciertas regiones o de ciertos colectivos ha provocado grandes desequilibrios y lo han pagado otros territorios y otros colectivos —en deterioro ambiental, en precarización y pobreza—. Según MEDEAS12, proyecto de investigación europeo liderado por el Instituto de Ciencias del Mar del CSIC, en el que se establece el modelo actual más potente para mostrar los escenarios de emergencia climática y cambio global que tenemos por delante, es imprescindible una redirección de las políticas de crecimiento económico y distribución de la riqueza. Pero no solo, es necesaria una relación respetuosa e integrada de la tecnosfera con la biosfera, lo que requiere repensar radicalmente los modelos energéticos, socio económicos y de consumo en la nueva sociedad digital. Y requiere a su vez una adaptación profunda, un más allá de la vida tal y como la conocemos ahora. Terra ignota.

Notas

 1IPCC (Panel Intergubernamental del Cambio Climático). Resumen para responsables de políticas (RRP) del Informe especial sobre el calentamiento global de 1,5 °C  https://www.ipcc.ch/site/assets/uploads/2018/11/pr_181008_P48_spm_es.pdf

 2IPCC. Resumen para responsables de políticas (RRP) del Informe especial sobre el calentamiento global de 1,5 °C (IEsp15). Páginas 14 y 15. https://www.ipcc.ch/sr15/ https://www.ipcc.ch/site/assets/uploads/sites/2/2019/05/SR15_SPM_version_report_LR.pdf

 3Gran Alianza por la declaración de la emergencia climática. Disponible en: https://elpais.com/sociedad/2019/05/21/actualidad/1558436384_183949.html y https://www.tendencias21.net/Espana-necesita-ya-medidas-de-emergencia-climatica_a45269.html

 4“Procesando el futuro”en ArtFutura. Disponible en: https://www.artfutura.org/v3/procesando-el-futuro/

 5Afelt, A., Frutos, R., y Devaux, C. (2018): Bats, Coronaviruses, and Deforestation: Toward the Emergence of Novel Infectious Diseases? Frontiers in Microbiology. Disponible en: https://doi.org/10.3389/fmicb.2018.00702

 6Disponible en: http://uh513.com

 7Disponible en: http://www.geobodies.org/art-and-videos/acoustic-ocean

 8The Oil Crash, el blog de Antonio Turiel disponible en: https://crashoil.blogspot.com/2020/01/temporal-y-permanente.html

 9Informe del IRTA disponible en: http://www.lifeebroadmiclim.eu/

 10Costas, E. y López, V. (2020). “El Delta del Ebro” en Tendencias21. Disponible en: https://www.tendencias21.net/El-Delta-del-Ebro-esta-abocado-a-su-desaparicion_a45673.html

 11The Deliberate Rebellion”. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=5mxldI71h0k&feature=emb_logo

 12Macroeconomic modelling under energy constraints: Global low carbon transition scenarios. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0301421519306779?via%3Dihub

Bibliografía

Gadanho, P. Ohlenschläger, K., et al. (2018). Eco-Visionaires. Art, Architecture, and New Media after the Anthropocene. Berlín, Hatje Cantz Verlag.
Morton, T. (2019). Ecología Oscura. Sobre la coexistencia futura. Barcelona, Paidós.
Rifkin, J. (2019). El Green New Deal global. Barcelona, Paidós.
Wallace-Wells, D. (2019). El planeta inhóspito. La vida después del calentamiento. Barcelona, Penguin Random House.

Artículo publicado en la revista Telos 113


Ir al número ...


Alejandro Sacristán

Comisario de ArtFutura y curador para eventos de talento, ciencia y cultura digital. Periodista y ponente. Pionero Vr. Miembro del grupo Aviador DRO. asesor del Instituto Mutante de narrativas ambientales. Directivo del club nuevo Mundo.


Comentarios