17 de mayo de 2021

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La tecnología, un salvavidas para el aislamiento social

por Gabriel Moncada

Las industrias y las personas han tenido que dar un giro a su forma de vida, así como lo hicieron nuestros antepasados hace miles de años en la Era de Hielo para sobrevivir. Después de esta pandemia, nos toca de nuevo reinventarnos, conscientes de que las tecnologías han sido nuestro recurso más grande para sobrellevarla y de que cada día será más importante para los retos futuros a los que nos enfrentaremos como especie.

 

[ ILUSTRACIÓN: NADIA HAFID ]

 

Estamos navegando en la cuarta dimensión, pero encerrados en la tercera, así se podría resumir lo que es vivir una pandemia en plena revolución digital, en donde la vida como la conocíamos está tomando subidas y bajadas a velocidades que solo una conexión a fibra puede soportar. COVID-19 desde un punto de vista tecnológico es un software que nuestro mundo (hardware) no estaba preparado para instalar, nos quedamos desactualizados ante un virus que nos ha debilitado en dos cosas fundamentales: la capacidad de agrupación física en espacios reducidos y de atención médica.

Estos dos simples cambios en la configuración preestablecida han hecho temblar nuestras bases como civilización moderna, pero la pregunta que debemos hacernos es por qué aún seguimos funcionando con un virus en nuestro sistema. La respuesta la podemos encontrar en la época de la invención del telégrafo, herramienta que permitió, en código binario, brindar la comunicación a distancia sin necesidad de un medio de transporte y que hoy, siendo su reemplazo Internet, ha logrado mantenernos a flote en esta crisis histórica.

Retrocedamos un poco para entender cómo la tecnología, que se ha desarrollado en los últimos 15 años nos está salvando de un colapso total. La telefonía móvil se extendió por todos los hogares al igual que lo hicieron los computadoras unas décadas atrás, pero con la diferencia que el celular se convirtió en un accesorio de moda y símbolo de estatus, que sirvió para posicionarlo como uno de los productos  más deseados y logró transformar radicalmente la forma en que percibimos el mundo.

La tecnología será parte principal para mitigar los impactos de la actividad humana y será la que nos permita sobrevivir en un ambiente cada vez más caótico e impredecible

Sin duda el gran salto ha estado en que estos dispositivos pasaron a ser inteligentes al estar conectados, poseer cámaras y aplicaciones. Se convirtieron en el equipo perfecto para los tiempos que estamos viviendo, porque permiten la creación y transmisión de contenidos audiovisuales en tiempo real, algo que sin lugar a dudas existía desde el viaje a la luna pero que se hizo asequible para el gran público, logrando un nivel de comunicación nunca antes visto en la historia de la humanidad.

Este nivel de comunicación ha sentado las bases para nuevos modelos de negocio, logísticos y productivos, que están permitiendo hoy en día ser la mejor llave para seguir moviendo la caja registradora. Desde lo logístico, las ventas online son un claro ejemplo de ello, pues ya no es necesaria una gran infraestructura física para ofrecer sus productos y las transacciones se hacen incluso más seguras, gracias a los propios sistemas de seguridad que están en nuestros móviles, como el reconocimiento facial, sensores de huellas dactilares o de iris. El crecimiento del comercio electrónico en Colombia fue del 73 por ciento entre el 5 de abril y el 3 de mayo1 en comparación con la última semana de marzo y se explica debido a la robustez presentada por las cadenas de abastecimiento de estos bienes y a la claridad en la operación que se dio por parte del Gobierno Nacional de Colombia y de los gobiernos locales, que permitieron el incremento del consumo de bienes de primera necesidad y consumo ordinario.

Generando un antes y un después respecto a cómo se va a mover la industria, ahora el desafío es diferenciarse en este mercado global, lleno de productos con similares características y precios.

 

 

El trabajo en casa o teletrabajo2, eran opciones que ya se empezaban a estudiar, pero se tendía a desconfiar debido a que se laboraba sin estar en el mismo espacio físico. La emergencia ha sido la chispa que prendió estos sistemas y provocó que dieran paso a lo que probablemente se convertirá en la normalidad gracias a aplicaciones como Zoom, Google Meet, Facebook, Telegram, entre otros. Estas plataformas han logrado que se pueda establecer el vínculo necesario para que el teletrabajo se convierta en la nueva realidad, trayendo beneficios al empleado, para que pueda tener más tiempo con sus seres queridos, y al empleador, para reducir costos de operación.

Dicho medio se instaló con fuerza porque, aunque la mayoría de veces gestionábamos nuestra comunicación mediante grupos de mensajería —lo cierto es que para percibir las opiniones de los demás y tener una comunicación más fluida—, es de vital importancia poder vernos y escucharnos, generando así una mejor comunicación entre pequeños y grandes grupos.

La industria del entretenimiento —como los videojuegos, servicios de video y redes sociales—, han permitido minimizar el impacto del confinamiento y esto no es un detalle menor porque permite disminuir problemas como la ansiedad y la depresión, que pueden conllevar problemas mayores que no solo afectan al núcleo familiar si no a la productividad en las empresas.

Y esto se debe en gran parte a que, tanto con los videojuegos como con las redes, se está en interacción continua con otras personas y a que, cuando se publica un contenido en las redes o se pasa un nivel en un videojuego, se están generando procesos que aumentan la creatividad, el pensamiento crítico y lógico.

Otro de los ámbitos al que la tecnología ha ayudado en los hogares es el de la salud con las aplicaciones que permiten llevar una trazabilidad del comportamiento de nuestro corazón, ciclo menstrual, detección de caídas e incluso de ruidos altos y, en caso de alguna emergencia, dar avisos a nuestro centro de salud o familiares. Es otra de las ventajas que el avance de las tecnologías de la información nos brinda en estos tiempos de confinamiento.

En países como Colombia aún hay una brecha enorme en cuanto al acceso a las últimas tecnologías, lo que en muchos casos impide un correcto aprovechamiento de las tecnologías de la información y de la comunicación. Así, hemos asistido a situaciones que se volvieron virales como el caso de estudiantes que tienen que subirse a lo más alto de un árbol con el celular para poder recibir clases. Y lo mismo ocurre en familias que deben turnarse los equipos para cumplir con sus obligaciones y no volverse un número más en la estadística de los no conectados.

En la era de la comunicación, el desafío es diferenciarse en este mercado global, lleno de productos con similares características y precios

Las industrias que ya estaban apostando por lo digital en su modelo de negocio son las que más están sacando provecho de este panorama de crisis que no será el último. Se producirán más situaciones como esta como consecuencia de todos los cambios en nuestro planeta inducidos por la industrialización desequilibrada. Un ejemplo de ello lo encontramos en el municipio de Cúcuta, donde los incendios forestales producidos por unas de las sequías más extremas, las quemas de basuras en Venezuela y en las propias industrias locales, producían un humo nunca antes visto con enormes consecuencias para la salud de los ciudadanos —no se podía ver a más de cinco metros y la respiración se entrecortaba—, que parecían estar viviendo una escena de terror. La situación fue tal que se hizo tendencia a nivel nacional en Twitter con el hashtag #soscucutaseasfixia.

Estos cambios de vida permitirán mejorar todos los sistemas de comunicación existentes generando y llevando así a que el Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) se convierta en el pilar de un mundo en el que la automatización será el estandarte, para que las pequeñas acciones cotidianas y los grandes mecanismos corporativos empiecen a convertirse en algo del pasado gracias a la inteligencia artificial.

Es por ello que la tecnología será parte principal no solo para mitigar los impactos económicos y sociales surgidos por las distintas consecuencias del ser humano, sino que será la que nos permita sobrevivir en un ambiente cada vez más caótico e impredecible, en donde las restricciones de nuestro actuar serán el pan de cada día. Con un esfuerzo colaborativo mundial podemos y tendremos que reversar lo que desde generaciones pasadas han estado ejerciendo de manera insostenible para no llegar así al punto de no retorno.

Notas

 1“En un 73 por ciento creció el comercio electrónico durante la cuarentena” en Semana. Edición 12 de junio de 2020. Disponible en: https://www.semana.com/nacion/articulo/coronavirus-en-un-73–crecio-el-comercio-electronico-durante-cuarentena/679062/)

 2Teletrabajo: trabajo que una persona realiza para una empresa desde un lugar alejado de la sede de esta (habitualmente su propio domicilio), por medio de un sistema de telecomunicación.

Bibliografía

Alias Marvin the Robot. “El telégrafo, el abuelo de Internet: el principio de la era de la información” en Kaspersky. 2015. Disponible en: https://www.kaspersky.es/blog/telegraph-grandpa-of-internet/6273/

Baltrusaitis, J. “Gaming consoles sales spike by 36% with 22 million units sold amid pandemic” en Outsourcing Portal International. 2020. Disponible en: http://www.outsourcingportal.eu/en/gaming-consoles-sales-spike-by-36-with-22-million-units-sold-amid-pandemic

Neira, L. “Ingresos de mercado libre superaron un crecimiento de 60% durante el segundo trimestre” en La República. 2020. Disponible en: https://www.larepublica.co/empresas/ingresos-de-mercado-libre-superaron-un-crecimiento-de-60-durante-el-segundo-trimestre-3043350

Artículo publicado en la revista Telos 116


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Gabriel Moncada

Ingeniero industrial por la Universidad Libre-Seccional de Cúcuta, Colombia. Es jefe de datos y analítica del diario La Opinión y escritor freelance de tecnología en LaCháchara.co.


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