8 de julio de 2019

V

Vamos a aprender… El patrimonio intangible de la lengua

por Rodrigo García Fernández

Casi veinte de las 68 lenguas indígenas de México están próximas a desaparecer. El binomio tecnología y patrimonio se  convierte en un agente fundamental para revertir esta tendencia. Desarrollar soluciones tecnológicas que permitan acercar las lenguas indígenas a las nuevas generaciones debe ser una acción prioritaria y una herramienta decisiva para preservar y difundir el patrimonio intangible, entendiendo la diversidad cultural como parte fundamental del desarrollo sostenible.

 

[ ILUSTRACIÓN: LAURA PÉREZ ]

 

El Año Internacional de las Lenguas Indígenas 20191 no es precisamente una celebración. Esta declaración de la Asamblea de Naciones Unidas tiene como objetivo visibilizar la inminente pérdida de muchas de las lenguas indígenas que se hablan en el mundo, así como la necesidad de generar estrategias para su conservación, fortalecimiento y promoción de su uso. Los datos son alarmantes ya que se estima que, de las siete mil lenguas indígenas que se hablan en el mundo, aproximadamente el 40 por ciento desaparecerá en las próximas décadas2.

En México, de las 68 lenguas, al menos veinte de ellas están en peligro de extinción. No son datos alentadores para un país que se encuentra entre las diez naciones del mundo con más lenguas originarias. De acuerdo al Instituto Nacional de Lenguas Indígenas de México, además del español se hablan 68 lenguas indígenas, de once familias lingüísticas distintas, con más de 364 variantes. De los más de 133 millones de habitantes que componen la República Méxicana, trece millones pertenecen a un grupo indígena, de los cuales solo siete millones hablan alguna de las lenguas originarias.

Podemos identificar algunos de los factores que agudizan este problema: la pobreza, la violencia, los fenómenos migratorios, la discriminación, las políticas de homogeneización cultural, así como la adopción de otras lenguas o la falta de escuelas y de centros de enseñanza bilingües.

Aunque se ha avanzado significativamente en los marcos legales y en las convenciones a nivel mundial, en la práctica muchos países no consideran que las comunidades originarias tengan un papel relevante en el desarrollo sostenible. No podemos obviar que históricamente las comunidades indígenas han estado fuera de los planes de desarrollo de los Estados nación.

Según queda establecido en la Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas de México: “Las lenguas indígenas son parte integrante del patrimonio cultural y lingüístico nacional. La pluralidad de lenguas indígenas es una de las principales expresiones de la composición pluricultural de la Nación Mexicana” y, como tal, su importancia no se ve reflejada.

Las lenguas indígenas son importantes para el desarrollo, la consolidación de la paz y la reconciliación

Un factor que agudiza significativamente esta problemática es la pobreza. Según los datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, el 71 por ciento de los pueblos originarios viven en condiciones de pobreza o pobreza extrema, por lo que muchos de sus habitantes están obligados a emigrar en busca de mejores condiciones de vida, negando la posibilidad de aprender o reforzar el uso de su lengua. Si hubiera un interés por aprender alguna de ellas fuera de las comunidades, existen contadas instituciones enfocadas a su enseñanza. Solo en los pueblos se pueden adquirir los conocimientos en profundidad; los idiomas se aprenden de manera cotidiana y muchas veces la responsabilidad de su herencia recae en los abuelos y abuelas, quienes son los únicos que aún mantienen vivo su legado lingüístico.

Aunado estas razones, podemos afirmar que la extinción de las lenguas es síntoma de una sociedad globalizada, que no es capaz de reconocer las contribuciones que los pueblos originarios hacen al desarrollo de las naciones. Ignorar las lenguas indígenas es olvidar la tradición oral y, en consecuencia, renunciar al relato original de las cosas, a cierta manera de nombrar el mundo, de percibirlo y construirlo. En suma, supone abandonar la diversidad de nuestra identidad, empobreciendo el sustrato social y cultural de los estados.

 

Innovar en la tradición

Pareciera que, cuando hablamos de creatividad e innovación, los pueblos originarios quedaran al margen. Sin embargo, la tecnología ha supuesto una apertura al mundo y una oportunidad para devolver la voz a las comunidades. La expansión en el uso de las nuevas tecnologías y su penetración en la vida diaria ha facilitado la incorporación en la educación de herramientas digitales. Estas circunstancias hacen propicio que la utilización de aplicaciones móviles juegue un papel importante en la enseñanza del siglo XXI, lo que permite acercarse de una manera lúdica al uso de las lenguas indígenas.

La clave es ampliar y fortalecer la vinculación entre el sector creativo y los pueblos indígenas. Aunque diera la sensación de que los ámbitos de lo tradicional y lo moderno son antagónicos, compartimentos estancos en permanente conflicto, es prioritario reconocer la importancia de los procesos de innovación social comunitaria de los pueblos indígenas, a través de su aportación a la preservación de los hábitats, las especies y los recursos naturales, ya que estos ofrecen soluciones a temas que impactan directamente en el desarrollo y sustentabilidad de sus territorios, dentro de los cuales la preservación de la lengua es uno de los más importantes.

Con la misión, por un lado, de propiciar el uso de las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) para la preservación, conservación y fomento de las lenguas indígenas y, por el otro, de crear soluciones tecnológicas que permitieran a las comunidades potenciar la enseñanza de las mismas, desde el Laboratorio de Ciudadanía Digital, proyecto realizado en colaboración entre el Centro Cultural de España en México y Fundación Telefónica México, se desarrolló el proyecto Vamos a aprender…, en una búsqueda por fortalecer el uso de las lenguas indígenas a partir del desarrollo de aplicaciones para el autoaprendizaje del mixteco, el purépecha y el náhuatl.

Las tres aplicaciones desarrolladas son sumamente lúdicas y didácticas. Los usuarios pueden acceder, no solamente al aprendizaje de la lengua, sino también a la cultura de los pueblos indígenas. En las casi veinte lecciones que contiene cada una de las aplicaciones se combinan la escritura con ilustraciones, audios y música tradicional. Las aplicaciones desarrolladas presentan juegos y desafíos con temas variados, desde saludos, números, frutas, animales de la granja y del campo, o expresiones de la vida comunitaria como los saludos, la vestimenta, o las fiestas tradicionales, así como la composición geográfica de la comunidad y espacios sagrados de estas culturas.

Un tema fundamental fue la selección de las tres lenguas de las que se partió para desarrollar las aplicaciones. La decisión de elegir una determinada len- gua respondió principalmente a la posibilidad de poder acceder a metodologías desarrolladas e implementadas por las comunidades para su enseñanza, de manera que lo que se hizo fue traducir la forma en que las comunidades enseñan sus lenguas al lenguaje digital.

En el caso de la lengua náhuatl, la más importante del país con 1.725 millones de hablantes, la variable utilizada fue de la de Acatlán, Guerrero. La metodología para su enseñanza la desarrolló el lingüista Iván León Javier y fue ilustrada por el Colectivo de Diseñadores Gráficos Metzican.

En el mixteco, la cuarta lengua más hablada en el país, con más de 517.000 hablantes, la variable utilizada fue la de Santa Inés de Zaragoza, del municipio de Nochistlán, Oaxaca. La metodología la desarrolló Donato García y fue ilustrada por Horacio Vázquez y Marco Barón.

Finalmente, el purépecha, ocupa el lugar número trece de las lenguas más habladas de México, con poco más de
100.000 hablantes. La metodología utilizada fue desarrollada por Alicia Mateo y Benjamín Lucas y fue ilustrada por el artista Janitzio Rangel.

La tecnología ha supuesto una apertura al mundo y una oportunidad para devolver la voz a las comunidades

Con Vamos a aprender… se busca poner en valor las lenguas originarias de México, patrimonio inmaterial ligado a la identidad de más de trece millones de personas, para fortalecer el papel de las comunidades como impulsores de estas iniciativas y reivindicar su espacio en la geografía cultural del país, al mismo tiempo que se fomenta la diversidad.

El éxito de este proyecto consistió en partir del trabajo colaborativo entre los distintos agentes que intervinieron en este proceso, construyendo un proceso de trabajo horizontal entre las comunidades indígenas, quienes aportaron sus conocimientos ancestrales para enseñar su lengua; con artistas y creadores, quienes ilustraron las apps; con hablantes y músicos tradicionales, quienes prestaron sus voces; y con los desarrolladores, quienes encontraron en estos conocimientos una inspiración para el desarrollo de productos innovadores que integraron en sus carteras de negocio.
En este ganar-ganar, las aplicaciones demostraron el potencial que tiene utilizar la tecnología para proteger, difundir y fortalecer el uso de la lengua.

Las tres aplicaciones en conjunto han sido descargadas por casi 130.000 personas en muchas partes del mundo. Asimismo, el nivel de cobertura mediática, más de 160 apariciones en medios nacionales e internacionales, propició el empoderamiento de las comunidades a partir de la ruptura de los círculos de discriminación a los que son sujetos estos temas o, en el caso de los desarrolladores, Grupo Nuu, a partir del lanzamiento de estas tres apps se les abrieron nuevas oportunidades y generaron la plataforma Kernaia, que fue galardonada por el MIT Technology Review3.

Para 2020 se tiene planeado desarrollar la cuarta aplicación. La lengua elegida es el zapoteco, que es la sexta más hablada en el país con más de 400.000 hablantes, y que contará con la participación de artistas y músicos oaxaqueños, además de la implicación del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas.

En suma, las comunidades indígenas son parte fundamental de la diversidad cultural de México y del mundo. Reconocernos que esta diversidad es fundamental para generar procesos que fomenten el desarrollo humano y su sostenibilidad. Esta idea se apoya en la declaración que hace la UNESCO, en la que cita: “La cultura forma parte de nuestro ser. También contribuye a la erradicación de la pobreza y allana el camino a un desarrollo inclusivo, equitativo y centrado en el ser humano. Sin cultura no hay desarrollo sostenible”.

En un mundo globalizado y en plena revolución tecnológica, las comunidades indígenas no pueden quedar al margen de las políticas de desarrollo. No se puede pensar en desarrollo humano sostenible sin considerar a los pueblos indígenas. Es importante fomentar el uso de las TIC en las comunidades indígenas con la idea de potenciar sus capacidades creativas, y que sean los pueblos indígenas quienes determinen la forma de reescribir estas tecnologías para garantizar la protección y promoción de su diversidad cultural. Las lenguas indígenas son parte fundamental de nuestra diversidad cultural, por lo que fortalecer su uso es fortalecer nuestra identidad y nuestra cultura y, por ende, garantizar la sostenibilidad de nuestro futuro.

Notas

 1Año Internacional de las Lenguas Indígenas: https://es.iyil2019.org

 2Instituto Nacional de Lenguas Indígenas de México: https://www.inali.gob.mx/es/ comunicados/697

 3

“Maurits Montañez, 30. Sus ‘apps’ ayudan a conservar las lenguas indígenas latinoamericanas e introducen a sus hablantes en el mundo digital” en MIT Technology Review. Disponible en: https://www.technologyreview.es/tr35mexico/1719/maurits-montanez

Bibliografía

Aguirre, I.; Jimenez, L.; y Pimentel, L. (2009): Educación artística, cultura y ciudadanía. Madrid, Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

García García, D. (2013): Vamos a aprender Mixteco. Ciudad de México, Comisión Nacional
para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (2018): Cuaderno informativo del Catálogo de Lenguas Indígenas Nacionales. Ciudad de México.

Martínez, E., y Pérez, M. (2018): Cuaderno informativo del Catálogo de Lenguas Indígenas Nacionales. Ciudad de México.

Ortiz Escamila, R. (2011): Miradas al mundo Mixteco. Huajuapan de León (Oaxaca), Universidad Tecnológica de la Mixteca.

Artículo publicado en la revista Telos 111


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Rodrigo García Fernández

Especialista en diseño y gestión de procesos y proyectos de desarrollo cultural. Subdirector de Cooperación Cultural del Centro Cultural de España en México y exdirector de la Fábrica de Artes y Oficios de Milpa Alta.


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