
1. ¿Quién eres y qué te llevó a la física cuántica?
2. ¿Cuál es tu investigación o trabajo actual y por qué te gusta especialmente?
3. ¿Cómo te ves a ti y a la cuántica dentro de 20 años?
De 31 años, es estudiante de programación de 42 Madrid Fundación Telefónica. Trabaja como desarrollador en Telefónica Tech para doctorarse en cuántica próximamente.
1. ¿Quién eres y qué te llevó a la física cuántica?
En los últimos meses, he estado trabajando e investigando con algoritmos cuánticos, ejecutándolos en hardware real de IBM Quantum, explorando cómo estos modelos de computación pueden aplicarse a problemas concretos. Fuera de lo técnico, disfruto de una buena tarde de videojuegos y música, aunque siempre he sido un apasionado del baile. Mi próximo reto personal es profundizar en la investigación sobre la optimización del cómputo mediante algoritmos cuánticos.
Desde pequeño, mostraba una curiosidad muy marcada por entender cómo funcionaban las cosas. Eso me llevaba, con bastante frecuencia, a desmontar mis propios juguetes. No era un gesto destructivo, sino una forma de aprendizaje. Con el tiempo, esa inquietud no desapareció, sino que evolucionó. Durante la adolescencia empecé a trasladarla al entorno digital, explorando internet en busca de respuestas a preguntas más amplias sobre la realidad y el mundo en el que vivimos. En ese proceso, la física cuántica aparecía de forma recurrente como un marco capaz de abordar muchas de esas incógnitas. A través de los canales de divulgación que comencé a seguir, descubrí por primera vez experimentos como el famoso gato de Schrödinger o la doble rendija, entre otros, que plantean situaciones difíciles de reconciliar con la intuición. ¿Cómo puede algo estar, en cierto sentido, en dos estados a la vez? Poder trabajar con la teoría que hay detrás de estas aparentes “locuras” es fascinante.
2. ¿Cuál es tu investigación o trabajo actual y por qué te gusta especialmente?
Actualmente, me centro en preparar mi propuesta de tesis, orientada a estudiar la eficiencia en la optimización cuántica de subrutinas clásicas mediante modelos híbridos. La idea es integrar algoritmos cuánticos en estructuras básicas de la computación, como los autómatas, la validación de datos o los problemas de búsqueda. En particular, me interesan los autómatas dentro de la teoría formal del lenguaje: modelos que funcionan como “máquinas de estados” capaces de procesar y validar información siguiendo reglas definidas. Están presentes en muchas aplicaciones cotidianas como los sistemas de búsqueda.
Ya existen, con una base teórica sólida y bien desarrollada, sus contrapartes cuánticas: los autómatas cuánticos. Estos modelos amplían el enfoque clásico al permitir que los estados se describan mediante superposición, lo que introduce nuevas formas de procesar información de forma potencialmente más eficiente. Los enfoques híbridos resultan especialmente relevantes, ya que permiten aplicar estas ideas en sistemas reales a pequeña escala.
3. ¿Cómo te ves a ti y a la cuántica dentro de 20 años?
No sabemos con certeza qué investigaciones se traducirán en aplicaciones prácticas cuando la tecnología madure. El futuro de la computación cuántica es un misterio. Plantea muchas preguntas abiertas y algunas de sus mayores aplicaciones aún no han sido imaginadas. El camino hacia esas respuestas resulta fascinante.
Es periodista científico. Jefe de sección Comunicación y divulgación científica Área de Comunicación Universitat Politècnica de València.
Es periodista científico. Jefe de sección Comunicación y divulgación científica Área de Comunicación Universitat Politècnica de València.
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