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Bibliografía española del libro


Por Francisco Martín Carbajal

Francisco Martín CarbajalLa bibliografía española sobre el libro es como su objeto: decía un editor, hablando del sector del libro español “… compuesto de estrellas brillantes y agujeros negros … luces y sombras”. Extensa no, buena sí -¡no podría ser menos!-, pero con el defecto de las visiones amorosas: le falta la frialdad y perspectiva en el juicio necesarias para dar fé, tanto como de los bellos rasgos, de las imperfecciones.

Le falta también, y es grave limitación, la atención externa: los libros sobre el libro (en realidad los datos, la reflexión, la teoría sobre el libro) vienen casi solamente de su entorno próximo. Esperable consecuencia de su naturaleza pero también paradoja: el producto humano más generoso y extrovertido, devora y asimila, haciéndole sustancia de sí mismo, la posible réplica de su destinatario. Así, desde dentro del mundo del libro, la crítica a la opinión formulada desde fuera es la que resalta frecuentemente, como prejuicio (juicio anticipado), la ajenidad de la mirada. Además, en un tiempo en que, casi exclusivamente, las magnitudes económicas son determinantes del interés, el pequeño tamaño del sector del libro, por comparación a otros sectores de la actividad económica, le aleja de los focos de atención.

Economía y cultura pueden ser los dos ámbitos clasificatorios en que centrar inicialmente el repaso de la bibliografía española del libro.

EL LIBRO, BIEN CULTURAL

Tres importantes obras, en primer lugar, indispensables para situar al libro en su contexto histórico: las Historia del libro de Hipólito Escolar, Svend Dahl y Agustín Millares. El clásico, editado por vez primera en el año 27, Dahl -única referencia aquí no española, pero ineludible-; el estudio erudito, Millares; el cercano, inseparable de la otra historia, la de la biblioteca, Escolar. Obras necesarias, tanto desde la óptica cultural como desde la industrial, por la visión evolutiva del concepto de libro que permite observar esperanzadamente el nacimiento de los nuevos soportes, considerados casi tópicamente sólo como amenaza.
Las bibliografías combinadas ofrecidas en las tres obras son material, a su vez, más que suficiente para abarcar todo lo de valor que, sobre la historia del libro, se ha escrito.

Como referencia exacta y actual sobre las sensibilidades actuales en relación al libro, la Biblioteca del Libro de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez es de atención obligada. Creada en 1983 por la Fundación a la que da el nombre el fundador del grupo Anaya, lleva hasta la fecha publicados 56 títulos en cumplimiento de uno de sus objetivos estatutarios: “fomentar e impulsar la investigación, estudio y aplicación de las técnicas actualizadas de producción y difusión del libro, así como el estímulo y promoción de su lectura”. De algunos de los títulos de esta colección que tratan al libro como bien económico se da razón en el siguiente apartado; de los más útiles para insertarlo en las corrientes actuales de la cultura se podrían seleccionar los que siguen.

Tres, de clara referencia a las repercusiones culturales del libro, indispensables para entender el papel que el libro juega en la cultura de hoy y muestra variada de opiniones: La cultura del libro, obra colectiva, coordinada por Lázaro Carreter -autor él mismo de un ensayo sobre la cultura del libro y la cultura audiovisual- de voces indispensables en el asunto; El libro en la cultura de los años 80, mesa redonda sobre el libro con las visiones de los sectores económicos -editores, libreros, gráficos- de la universidad, de las bibliotecas, de las nuevas tecnologías, de los promotores de la cultura; El libro en el ecosistema de la comunicación cultural, de Juan Olaechea, lúcida reflexión sobre el papel comunicador del antiguo libro en la era de las comunicaciones.

Además, Memorias de un editor, de José Ruiz Castillo Basala, que permite intimar con la intrahistoria de la aventura editorial: la Biblioteca Renacimiento y la Biblioteca Nueva, como hitos en el desarrollo de la industria editorial española. Desde la lectura de esta obra se estimula el deseo de contar con otras semejantes sobre el nacimiento de los que ahora son grandes grupos editoriales españoles, a los que puede hacerse una primera y abierta aproximación, aunque parcial por su objeto, a través de Las industrias culturales en España. Grupos multimedia y transnacionales, obra coordinada por Bustamante y Zallo.
Otras obras, éstas ya fuera de la citada colección, completan la aproximación al libro desde la óptica de la cultura.

Entre ellas, La revolución del libro de Robert Escarpit, y obras de divulgación como El libro ayer, hoy y mañana de Salvat.
Aunque en una reseña bibliográfica de tipo general no haya -no deba haber- lugar para profundizaciones de especialista, sí conviene hacer referencia a algunas obras sobre la lectura. Las del libro y la lectura no siempre son vidas paralelas, pero la lectura, al fin, es la razón de ser del libro. Sucede, sin embargo, que se entiende generalmente por lectura el hecho, normalmente voluntario y continuado, de leer un determinado género, que suele ser el literario. Por eso las encuestas referentes a hábitos de lectura registran menos lectores de los que en realidad habría, si por lector se entendiera aquél que utiliza libros, sea para estudio, consulta o distracción.

Y, a propósito del no paralelismo, un reciente análisis sociológico del profesor Amando de Miguel muestra que en España se lee menos pero se compran más libros: se requiere, en conclusión, un estudio profundo sobre el libro como objeto, como producto, que el reciente trabajo de Fuinca, Estudio del estado actual y vectores estratégicos del cambio en el sector del libro, apunta, en el que se desvelen nítidamente las pautas de compra y utilización de libros.
Sobre el hecho de la lectura, son referencias primeras indispensables, desde lo literario y desde lo filosófico, las de Azorín, “La lectura” (en El escritor) y Pedro Laín Entralgo, La aventura de leer.

Son, también, buenas muestras, los trabajos de José Antonio Pérez-Rioja, Panorámica histórica y actualidad de la lectura; de Aurora Díaz-Plaja, La lectura; de Hipólito Escolar, El lector, la lectura, la comunicación.

EL LIBRO, BIEN ECONÓMICO

Hasta fechas recientes no han empezado a consolidarse en el sector del libro español las tendencias hacia la industrialización. Los trabajos existentes han recogido, por lo tanto, la parte personal, casi artesanal, impregnada de afecto y vocación, del trabajo del editor: su relación con los autores, su visión del mundo de la cultura, el anecdotario de una actividad humanamente rica.

Casi nada que hiciera referencia a la labor industrial, empresarial, del editor ni, menos aún, de la labor de los otros participantes en la cadena de agregación de valor del libro: los gráficos, los distribuidores y los libreros.

Estadísticas sí hay, pero frías estadísticas, sin el necesario análisis interpretativo que permitiera un diagnóstico de situación, un anticipo de tendencias y, aún más, una toma de posición cara a un futuro que hoy muchos perciben como amenaza.
Entre los trabajos estadísticos, son indispensables para conocer las magnitudes y las tendencias de la producción editorial española, dos: la Panorámica de la Edición Española de Libros, del Centro del Libro y de la Lectura -Organismo dependiente de la Dirección General del Libro y Bibliotecas del Ministerio de Cultura-, que es posible gracias a la tarea de registro y codificación de la edición española y de su producción efectuada por la Agencia Española del ISBN, encuadrada en el Centro, y el Estudio de mercado interior del sector editorial, realizado por la Federación de Gremios de Editores de España.

Ambos trabajos se publican anualmente. El primero de ellos, que forma parte de la Serie Análisis Sectorial del Libro, recoge datos sobre los agentes editores, las cifras globales de la edición, la oferta por subsectores de la edición, el comercio exterior del libro, estimaciones sobre el valor de la producción editorial, las ayudas institucionales a la edición -con una referencia a las Ferias y Exposiciones y a las acciones de fomento de la lectura- finalizando con un ranking de la edición. Naturalmente, puesto que estas magnitudes no se manejan en la gestión del ISBN, no se ofrecen cifras relativas a las facturaciones y otras sobre la actividad económica de las empresas editoriales.
El Estudio de mercado interior, iniciado en 1987, pero publicado desde 1988, ofrece los resultados de una encuesta relizada con las empresas editoriales. El alto porcentaje de respuestas, superior al 50 por ciento y con una representación prácticamente total de las empresas grandes y medias grandes, le dota de una elevada fiabilidad. Los datos que recoge se refieren a características de la empresa editorial (estructura, año de fundación, grado de integración y número de empleados) y al mercado interior del libro (títulos vivos, volumen de la producción, comercialización e inversiones anuales en publicidad y promoción).

FEDECALI (Federación Española de Cámaras del Libro) mantiene estadísticas sobre el comercio exterior del libro. El Instituto Nacional de Estadística lleva a cabo anualmente la Estadística de la producción editorial de libros.
Una excepción a la frialdad estadística: el Análisis estructural del sector editorial español de José Manuel Galán. Un esfuerzo, desde la perspectiva única que da al autor el contacto diario durante años con las cifras del sector y con los protagonistas del libro, en el Instituto del Libro Español (hoy Centro del Libro y de la Lectura). Análisis, más económico que estructural, que tiene la virtud de la interpretación de las cifras y avanza muchas de las conclusiones necesarias para realizar un diagnóstico del sector.
Como excepciones también, se deben mencionar los informes del centro del Libro y de la Lectura editados en la serie Análisis sectorial del Libro, que han dado a la luz dos títulos: Análisis del subsector de edición de libros de enseñanza y educación y Edición de libros para niños y jóvenes. Es ésta una iniciativa que debería continuarse y profundizarse. El sector del libro tiene necesidad de una labor permanente de análisis e interpretación de sus hechos y sus cifras, con debate superador de tópicos o posiciones interesadas. Son ejemplos el Observatorio del Libro en Francia, promovido por el Ministerio de Cultura francés, con magníficos trabajos, los análisis de la Publishers Association británica, ejemplares por su capacidad para generar diálogo abierto o el foro permanente, bien que carente de suficiente reflejo escrito, de la Borsenverein alemana, agrupación profesional de los sectores del libro.
Como señala en su introducción el estudio del mercado interior anteriormente mencionado, una de las grandes carencias de información se refiere a los canales de distribución, determinantes en un alto grado de la salud del sector editorial o, al menos, de parte importante de él. La Federación de asociaciones nacionales de distribuidores de ediciones (FANDE) lleva a cabo estudios de mercado de uso interno.
También la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL) realiza encuestas entre sus asociados, que tampoco son objeto de difusión general.
Al igual que en el apartado anterior, una mención sobre la lectura, aquí desde el punto de vista de las cifras. El Ministerio de Cultura ha publicado varias ediciones de estudios sobre hábitos y equipamientos culturales, el último en 1991 titulado Equipamiento, prácticas y consumos culturales de los españoles, que contemplan en uno de sus apartados cifras relativas a los hábitos de lectura, a la compra de libros y a los libros en el hogar. Sus resultados, en cuanto a lectura, posiblemente sean menores de los reales, por estrictos en la interpretación del hecho de leer.
De mención obligatoria son las obras de referencia (directorios de asociados), publicadas puntualmente cada año por las cúpulas federativas de editores, distribuidores y libreros. Son instrumentos de trabajo indispensables para los protagonistas del sector.
Por último, en una reseña bibliográfica sobre el libro no puede faltar la obra de referencia sobre el propio libro: ISBN, Libros Españoles en Venta, editado por la Agencia Española del ISBN, a pesar de sus defectos, es (debería ser) precioso instrumento de trabajo para libreros y constante recurso al alcance de bibliotecarios y lectores de libros. Publicado anualmente en tres tomos -Títulos, Autores y Materias- y en apéndices periódicos de novedades. Publicado también en soporte óptico (CD-ROM) añade la utilidad de una posibilidad de búsqueda más precisa y rica. Problemas en la gestión del ISBN y, quizás, la falta de sensibilidad de editores, le hacen un instrumento muy mejorable: este es, tal vez de todos los posibles, el objetivo prioritario de la bibliografía española sobre el libro.
Análisis del subsector de edición de libros de enseñanza y educación. Ministerio de Cultura.
BUSTAMANTE, Enrique, ZALLO, Ramón (coords.) Las industrias culturales en España. Grupos multimedia y transnacionales. Ediciones Akal. Madrid, 1976.
DAHL, Svend. Historia del libro. Alianza Editorial. Madrid, 1972
El libro ayer, hoy y mañana. Editorial Salvat. Barcelona, 1979.
Equipamiento, prácticas y consumos culturales de los españoles. Ministerio de Cultura. Madrid, 1991.
ESCARPIT, Robert. La revolución del libro. Alianza Editorial. Madrid, 1968.
ESCOLAR, Hipólito. Historia del libro. Fundación Germán Sánchez Ruipérez; Ediciones Pirámide. Madrid, 1984.
Estadística de la producción editorial del libros 1990. Instituto Nacional de Estadística. Madrid, 1991.
Estudio del mercado interior del sector editorial: 1991. Federación de Asociaciones Nacionales de Distribuidores de Ediciones, 1993.
GALAN PÉREZ, José Manuel. Análisis estructural del sector editorial español. Ediciones Pirámide, Fundacion Germán Sánchez Ruipérez. Madrid, 1986.
Guía de Librerías de España 1990/91. Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL). Madrid, 1991.
LAZARO CARRETER, F. “Entre dos galaxias: cultura del libro y cultura audiovisual”. En: La cultura del libro. Fundación Germán Sánchez Ruipérez; Ediciones Pirámide. Madrid, 1983.
MILLARES CARLO, Agustín. Introducción a la historia del libro y de las bibliotecas. Fondo de Cultura Económica. México, 1971.
OLAECHEA, Juan B. El libro en el ecosistema de la comunicación cultural. Ediciones Pirámide; Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Madrid
“Panorámica de la edición española de libros”. Serie: Análisis sectorial del libro, nº 7. Ministerio de Cultura, Madrid, 1991.
PÉREZ-RIOJA, José Antonio. Panorámica histórica y actualidad de la lectura. Ediciones Pirámide; Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Madrid, 1986.
Relación por orden alfabético y geográfico de las empresas distribuidoras asociadas a FANDE. FANDE. Madrid, 1992.

Artículo extraído del nº 35 de la revista en papel Telos

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