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La nueva Radio Televisión Española


Por Noemí San Juan

Nace la nueva Corporación de RTVE. La jubilación de más de 4.000 trabajadores y la reducción de horas de programación en los centros territoriales son los primeros inconvenientes.

La nueva Radio Televisión Española (RTVE / www.rtve.es) ha llegado. El Ente Público ha sido sustituido por una Corporación estatal sometida a las leyes que regulan las sociedades anónimas. Su máximo responsable, el presidente de la nueva Corporación Luis Fernández, junto con el resto del Consejo de Administración fueron elegidos por el Parlamento. El Consejo de RTVE inició su andadura con el consenso de todos los grupos parlamentarios y la jura o promesa en el Congreso de los Diputados del primer presidente de la corporación, Luis Fernández, y los consejeros Miguel Ángel Sacaluga y Mari Cruz Llamazares (propuestos por el Partido Socialista Obrero Español); Manuel Esteve Ulloa, Andrés Martín Velasco, Jesús Andreu y Rosario Miralles (Partido Popular); Teresa Aranguren (Izquierda Unida); Francesc Bellmunt (Esquerra Republicana de Catalunya), y José Manuel Silva (Convergència i Unió), además de Santos Ruesga y Héctor Maravall, propuestos por los sindicatos UGT y CCOO, respectivamente. Doce consejeros con un mandato de seis años, que se renovará cada tres en grupos de seis miembros cada vez.

Al nuevo Consejo le corresponde poner en marcha la maquinaria diseñada con la reforma de RTVE y responder a las expectativas creadas, tanto entre el público como entre el personal de la cadena. Tendrá más trascendencia que la que tenía el Ente Público, cuyas decisiones no eran vinculantes. Además nace con funciones claras y una gran responsabilidad: la administración de la corporación y la dirección estratégica del grupo, así como los nombramientos de los directores de las sociedades y los equipos directivos.

Se ha valorado como muy positivo el hecho de que la nueva Corporación de RTVE nace del consenso y aclara muchos de los vacíos que existían en el Ente. Además, la culminación de la reforma de RTVE «acaba con la incertidumbre que se vivía en RTVE hace un año con respecto a las políticas de empleo», tal como explica a TELOS José Manuel Hidalgo, presidente del Comité General Intercentros RTVE.

Jubilados a los 50 años de edad

Pero también hay aspectos negativos en la reforma, como la jubilación de al menos 4.150 empleados de RTVE mediante un expediente de regulación de empleo (ERE), acordado en octubre de 2006. Según Hidalgo «es uno de los mejores ERE que se han fijado en este país», ya que quienes se jubilan se van con el 92 por ciento del sueldo. Ya lo han hecho todos los trabajadores que tuvieran 50 años el 1 de enero de 2007; para el resto, el momento real de la jubilación se producirá al cumplir los 52, de forma que se hará paulatinamente.

«Ahora el empleo es estable –afirma Hidalgo– y las acciones de baja del empleo son voluntarias, de momento no ha habido queja». De los 4.150 trabajadores que se planteaban como objeto de jubilación, «ya han pedido la baja voluntaria más de 4.000, y habrá más, ya que las condiciones son aceptables», continúa. Y es que a esta medida podrán acogerse los que, sin cumplir la edad establecida, tengan una antigüedad mínima de 24 años en la empresa. Además, para los trabajadores más jóvenes se ofrecen reconversiones, aunque, según Hidalgo, «a veces son difíciles de llevar a cabo», así como bajas incentivadas.

Por todo ello «hay un sentimiento general y otro de grupo», y mientras que el de la mayoría es bueno, no todos los trabajadores están contentos con estas condiciones. Muchos se sienten impotentes al verse jubilados en la plenitud de sus carreras profesionales. Aunque estas medidas supongan un rejuvenecimiento de la plantilla, se prescindirá del conocimiento y experiencia de un amplio grupo de excelentes profesionales, tal como se ha manifestado en repetidas ocasiones en diversos actos de apoyo a los trabajadores de RTVE, como ocurrió en la gala de los Goya o en la cena anual de la Asociación de Periodistas Parlamentarios.

Con respecto al grupo que se queda cuyos empleados no son fijos, el Grupo RTVE y la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI / www.sepi.es), dependiente del Ministerio de Economía y Hacienda, se comprometieron, en el “Acuerdo para la Constitución de la nueva Corporación RTVE”, a que «el porcentaje máximo de temporalidad en la plantilla de la nueva corporación no sea superior al 10 por ciento sobre la plantilla fija objetivo», así como al «control de las actividades objeto de externalización [que] en ningún caso supondrá la subrogación de empleados desde la corporación a empresas externas».

Los Centros Territoriales

El plan de reajuste de los Centros Territoriales de RTVE es «importante», según Hidalgo, «hay una bajada de actividad». Aunque se mantienen los dieciséis Centros (el de Madrid está incluido en la redacción de Informativos de la capital) «su producción queda reducida a media hora de informativo diario de lunes a viernes», eliminando las desconexiones para el informativo de La 2 y los programas regionales de la tarde y en algunos casos también el fin de semana. En algunos Centros temen «una carga excesiva de trabajo», puesto que allí también se jubila un número importante de personas, pero «tienen garantizado su propio informativo», dice Hidalgo.

Se acusa además a la nueva Corporación de centralismo, ya que «hasta ahora los centros territoriales tenían autonomía de gestión, y ahora son simples delegaciones a nivel organizativo».

En todo caso el primer problema fue «la amenaza de cierre y reducción drástica de plantilla; había que trasladar personal, pero todo esto se paró y se consiguió que continuase la infraestructura de Centros y la plantilla». Al final la situación es mejor de lo que se había creído en un principio, puesto que se planteó la desaparición de las emisoras de Radio Nacional España (RNE) en las provincias, y «finalmente se han mantenido las cabeceras».

También se planteó la desaparición de Ràdio 4, que emite en catalán, ya que, según el documento “Un nuevo modelo de radiotelevisión pública española”, «tiene unos costes muy elevados y unos niveles de audiencia muy reducidos». Finalmente, como afirma Hidalgo, «Ràdio 4 se mantendrá, aunque habrá que ver en qué situación». Similar incertidumbre se cierne sobre las desconexiones en catalán en Televisión Española (TVE), «su eliminación está paralizada, hay que mantenerlas».

La incertidumbre de los cambios

El presidente del Comité General Intercentros de RTVE afirma que «hay esperanza en el nuevo cambio, en que las cosas funcionen, aunque está todo muy desorganizado». El problema es que «si unos interlocutores elaboran todo un proceso de cambio y luego desaparecen o cambian estos interlocutores, es mucho más difícil».

Los sindicatos se quejan de esto mismo. Según afirma la hoja informativa de la sección sindical estatal de UGT en RTVE, «la transición del Ente Público a la Corporación está resultando caótica, improvisada y unilateral [y] no se sabe quién manda en este momento».

Lo cierto, según Hidalgo, es que con los cambios en todos los niveles de dirección «se hace difícil encontrar interlocutores para solucionar los problemas del día a día; no sabemos cuál será el futuro inmediato y no sabemos cómo se solucionarán los temas que no se han pactado. El Consejo de Administración tiene buena voluntad, pero no sabemos exactamente cuáles serán sus funciones».

A esta falta de interlocutores claros, se suma el hecho de que «en un proceso de cambio, la toma de decisiones se hace difícil, porque no está claro cuál es el horizonte de la empresa a corto y medio plazo… está todo en el aire», continúa.

Una situación insostenible

Lo cierto es que algo tenía que cambiar en RTVE. Tal como se afirma en el documento “Un nuevo modelo de radiotelevisión pública española”, la estructura del Ente era muy compleja y burocrática y la programación no optimizaba los ingresos. «La audiencia de los dos canales generalistas de TVE (TVE 1 y La 2) ha descendido progresivamente desde la aparición de las cadenas privadas y autonómicas», reza el documento, «RTVE genera un importante déficit de explotación anual» y «la deuda acumulada hasta 2005 alcanza los 7.551 millones de euros» y en varias ocasiones se había hablado de la plantilla sobredimensionada del Ente.

El propio Hidalgo reconoce la «mala herencia» de los últimos años; «hay que reflotar RNE y La 2 está fatal».

Por todo ello se hacía necesario algún cambio. Junto con las medidas mencionadas se podrá en funcionamiento un Plan de Saneamiento que garantice la prestación del servicio público, según el cual habrá un sistema de financiación mixta con equilibrio presupuestario que incluirá ingresos comerciales optimizados y aportaciones con cargo a los presupuestos generales del Estado.

Habrá que ver cómo evoluciona y finaliza un proceso que Hidalgo, y muchos, califican de «complicado […] Tenemos esperanzas, pero es difícil», afirma el presidente del Comité General Intercentros.

Artículo extraído del nº 71 de la revista en papel Telos

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