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La vanguardia electrónica visita Canarias


A finales del pasado mes de octubre se celebró la décima edición de Canariasmediafest, Festival Internacional de Vídeo y Multimedia de Canarias, un encuentro dirigido por Emili Prado, cuya propuesta fundamental es la atención al propio devenir del audiovisual y su cultura. Desde Canarias, cada año, se renueva una convocatoria que abre espacios para los nuevos géneros y formatos apostando por valorar la innovación y la libertad expresiva en la creación electrónica.

Canariasmediafest (www.canariasmediafest.org) participa del modelo de festival que se ha dado en llamar vídeo y media-art, y que incluye instalaciones interactivas, infografía, net.art, videocreación, multimedia, talleres, performances, muestras y, en algunos casos, también, música electrónica. Es decir, los soportes y formatos en los que se vuelca la creación electrónica audiovisual, que continúa en evolución permanente y que es utilizada en muchos casos de forma interdisciplinaria por autores provenientes de otras facetas artísticas.

El Museo Elder de la Ciencia y Tecnología de Las Palmas de Gran Canaria, un gran espacio polivalente con excelentes posibilidades para la actividad, fue el marco donde se desarrollaron las distintas secciones del Festival, complementadas por diversas actuaciones de música electrónica, videojockeys y danza, en un escenario situado en el Parque Santa Catalina.

Premios a la creación

Canariasmediafest convocó a concurso con carácter internacional las categorías de videocreación, animación e infografía, multimedia, net.art, documentales y educativos, además de otros premios de carácter local y uno para novísimos creadores, dirigido a autores de hasta 16 años. Se presentaron a concurso 393 obras procedentes de 30 países, y durante el desarrollo del certamen las 135 obras seleccionadas previamente fueron vistas por el público a través de tres pantallas gigantes de vídeo y una sección de multimedia que incluyó doce ordenadores y dos ciberguaguas (autobuses equipados con diez ordenadores multimedia cada uno), situadas a la entrada del certamen. Además en el vídeo-café de la cafetería del Festival se pudieron disfrutar todas las obras en soporte DVD “a la carta”.

El jurado compuesto por Laura Baigorri, Rodolfo Pastor, Juan Millares, Juan Antonio Castaño, Roberta Bosco, Cristina Lasagni y Begoña García Nebreda, acordó otorgar los siguientes premios:

Ø Premio de Videocreación: Phobia, de Ciro Altabás Fernández (España)

Ø Premio de Infografía y Animación: Hotel du Phare, de Tugdual Birotheau (Francia)

Ø Premio Documental: Con la bombona a cuestas, de Iban del Campo y Elena Marí (España)

Ø Premio Educativo: El sueño de Pedro, de David Caballer Baquero (España)

Ø Premio Multimedia ex aequo: Develando la urgencia, de Verena Grimm Wiedemann (México) y Killer.Berlin.Doc, de Bettina Ellerkamp y Jörg Heitmann (Alemania)

Ø Premio Net-Art: Badplayer, de Roberto Aguirrezabala (España).

La identidad en la Era Digital

Conjugando los objetivos de reconocimiento a los autores, exhibición de nuevas tendencias y también reflexión y análisis en torno a la propia comunicación audiovisual, Canariasmediafest se acercó al concepto de identidad en la Era Digital. Identidad que desde el audiovisual se refiere no sólo a identidades nacionales, sino también ideológicas, sexuales o de cualquier otro aspecto que refleje una cultura y su capacidad de comunicación.

Identidad es cambio y constante movimiento, un proceso de formación permanente. Supone el cultivo de la diferencia y a la vez la transmisión a los demás de una imagen propia. Influye en la forma de comunicarse, se relaciona con la herencia pero también con las nuevas tecnologías que se incorporan como costumbres. Nos define, nos coloca en una parcela determinada de la globalidad del mundo, en lo cultural, en lo político, en lo económico, y condiciona toda la proyección simbólica que tenemos de nosotros mismos y del resto del planeta. O tal como se puede leer en el programa del X Canariasmediafest: «En nuestra sociedad cuando nacemos somos algo más que una página en blanco o una pantalla vacía. Antes de ser conscientes de nosotros mismos alguien nos proporciona una identidad, y además comenzamos a formar parte, sin saberlo, de diversas comunidades que también la tienen. En la Era Digital todas esas identidades se conforman en nuevos escenarios, con nuevas posibilidades de expresión y difusión, y también con tensiones renovadas entre ellas, donde en muchas ocasiones se juegan su ser o no ser…». Con este concepto, abordado desde distintas propuestas metodológicas, se realizó un seminario con la intervención de expertos del ámbito de la comunicación procedentes de varios países: David Morley, Todd Gitlin, Elisenda Ardévol, Rosa Franquet, Charlotte Brunsdon, José Luis de Vicente y Emili Prado.

Otra de las actividades del Festival relacionadas con la formación fue el Taller de net.art. cooperación y redes, donde quince alumnos estuvieron con Jaume Ferrer y David Gómez, creadores del Taller d´Intangibles (TAG), quienes trabajan en el campo de las artes digitales y la Red con un especial interés en la no-linealidad, la cooperación y la toma de decisiones desde un punto de vista local. En el ámbito artístico han realizado diversas intervenciones y acciones, y están desarrollando varios proyectos en la Red que se aglutinan alrededor del website www.enlloc.org.

Pasado y futuro

Del Renacimiento a la Era de las conexiones en red y de los gigabits fue el proyecto de conexión de redes de alta velocidad y realidad virtual presentado por Franz Fischnaller y producido en colaboración con F.A.B.R.I.CATORS (Milán) y el Laboratorio de Visualización Electrónica –EVL–, de la Universidad de Illinois (Chicago).

Algunas características de esta aplicación nos dejan ver aspectos innovadores en cuanto a la gestión del contenido, técnicas de narrativa interactiva, arquitectura y efectos digitales en red. Para este proyecto se crearon dos entornos de realidad virtual: Florencia, “la época renacentista”, y Chicago, que representa “la era de los gigabits”. Este entorno animado, unido a una estructura narrativa e interactiva abierta, y a un acercamiento creativo de los múltiples puntos de vista, hace que el visitante disfrute de una original experiencia interactiva, participativa, y multilineal.

Los visitantes, con unas gafas que les permiten ver en 3D, interactúan con el entorno a través del “mando” (un sencillo dispositivo de entrada que contiene un joystick y tres botones). Éste se utiliza para navegar por el mundo virtual y manipular los objetos que hay en él; es un mecanismo que proporciona unas coordenadas numéricas para identificar la posición actual y, en su caso, la orientación de un objeto o del usuario en el espacio real. Cada visitante contacta con el otro desde un lugar remoto o cercano a través de los avatares (representaciones gráficas en los entornos tridimensionales en red). Un avatar puede ser un icono gráfico, una figura, una persona, una forma abstracta; todo lo que represente una persona real en un sistema del ciberespacio y permita al “representante virtual” comunicarse con otros en un entorno de realidad virtual.

Florencia: escenario virtual del “Renacimiento”

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En el apartado de instalaciones también se presentó Detrás del rostro, de Francis Naranjo, con tres circuitos cerrados de televisión: en el primer monitor observamos lo que ocurre en tiempo real en el lugar de acceso (exterior) a la muestra, en el segundo vemos lo que ocurre en el lugar donde en ese momento se encuentra el espectador, y en el tercer monitor nos observamos individualmente sin la posibilidad de descubrirnos el rostro. Según Nilo Casares, «Detrás del Rostro pone en escena todos los mecanismos de la seguridad (la vigilancia) para que nos situemos a nosotros mismos en el cotidiano terreno del perpetuo, frío y más impersonal control (…) la esfera pública fuera de nuestras casas es un continuo teatro de acechos, una trampa casi laberinto por la que vamos pasando de una parte a otra sin querernos enterar de la estricta persecución de nuestros intereses y deseos; se nos ve porque se nos persigue pero se establece una imagen nuestra tan fugaz como imposible en su certeza, sin embargo es nuestro rostro el que está ahí, así que somos nosotros los responsables de nuestro rostro».

Imágenes y Música

En las muestras, además de los premios de diversos festivales como Annecy (www.annecy.org) y Art-Futura (www.artfutura.org), se exhibió la selección de videocreación y net.art de Latinoamérica, El Final del Eclipse, comisariada por José Jiménez. Las proyecciones al aire libre permitieron apreciar desde documentales clásicos europeos hasta una selección de la obra del gran cineasta y animador canadiense Norman Mclaren.

Otra de las sorpresas agradables del Festival fue la muestra de música electrónica que el colectivo +0 desarrolló en el Parque Santa Catalina: ambient, chill out, electro, minimal, break beat, house y techno, con artistas como Luis Ortiz, Ruin Man, Primitive Sound System, etc., y la intervención del extraordinario Vídeo Jey Paradice. La electrónica y la noche se sumaron a los nuevos sonidos y a las sofisticadas imágenes de Paradice para crear una atmósfera muy especial…

Sergio Morales Quintero

Artículo extraído del nº 54 de la revista en papel Telos

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