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El documental en la multidifusión digital


Por Miquel Francés i Domènec

El presente dossier pretende dar una visión contemporánea de lo que ha significado el género documental y de sus principales tendencias actuales, propias del encaje de sus narrativas y modelos de producción en el nuevo espacio digital. Todo ello teniendo en cuenta la enorme versatilidad de un género curtido en adaptaciones a las diferentes épocas de la historia del audiovisual.

Ya John Grierson concibe el documental como un género cinematográfico que aborda «el tratamiento creativo de la realidad». El documental ha demostrado una gran capacidad de adaptación desde el nacimiento del cinematógrafo. Sus orígenes fílmicos hay que buscarlos en los obreros saliendo de la fábrica de Louis Lumierè, los viajes de Robert Flaherty o los reportajes sobre la Revolución rusa registrados por Dziga Vertov. Pero tras ese primer estadio de latencia viene su carta fundacional, de la mano del mismo Robert Flaherty, con Nanook of the north, donde su primera ordenación narrativa toma forma definitiva. Posteriormente, las escuelas británicas, rusas y canadienses serán pioneras en el género y le darán la caracterización propia.

Si en las primeras décadas del siglo XX se afianza como parte primordial del dominio de los relatos fílmicos de no ficción y con la llegada de la televisión -y el consiguiente reajuste en el ámbito de lo audiovisual- pasa a constituir un elemento fundamental en el diseño de su programación, posteriormente, con el desarrollo del narrowcasting y la digitalización, la producción documental continuará siendo referencia sustantiva en la multidifusión audiovisual.

La Televisión Digital Terrestre (TDT) y las programaciones temáticas han constituido un aspecto primordial en la producción de documentales. Pero el posterior ascenso de los modelos híbridos en la televisión generalista en los ámbitos de la información, la ficción y el entretenimiento, ha sido la referencia esencial para la producción de nuevos formatos. La globalización de este fenómeno y, en especial, su vigencia en los mercados televisivos más poderosos, abre toda una nueva oleada de estructuras narrativas a partir de las pautas de producción del documental clásico.

Tecnología y crisis

Además, el documental ha mantenido su capacidad de adaptación a las nuevas rutinas productivas del audiovisual en el marco de una valorización de los costes de la cadena productiva televisiva marcada por la gravedad de la crisis económica. Pero la multidifusión audiovisual a través de diferentes formatos en la Red y sus nuevos relatos para Internet o las redes sociales están en el inicio de una nueva fase de adaptación del género.

La digitalización y la versatilidad de las nuevas tecnologías han marcado un espacio emergente para la hipervisibilidad. Cada día, y a pesar de las brechas digitales, estamos más rodeados de la impronta visual: cámaras de alta definición en miniatura, teléfonos móviles inteligentes, tablets, gafas inteligentes u otros dispositivos que facilitan la captación de la imagen y el sonido de lo instantáneo, facilitan la accesibilidad a los recursos que necesita un potencial documentalista. Por tanto, inmejorable coyuntura para que los discursos audiovisuales de lo real vuelvan a tener vigencia y más desde un contexto de crisis sistémica de nuestra economía con nuevas pautas en la producción y difusión audiovisual.

Además, si tenemos en cuenta que a la convergencia tecnológica de la última década del siglo pasado y a la llegada de la digitalización le siguió la convergencia de contenidos y posteriormente la convergencia de medios en la Red, hoy diarios, revistas, libros, emisoras de radio, canales de televisión o películas de cine se han integrado en un mismo flujo comunicativo junto a multitud de nuevos servicios. Se ha producido una conversión del perceptor o usuario que era sujeto pasivo de la comunicación en parte activa del sistema, con el uso de herramientas participativas. Ahora, interacción y movilidad son variables clave para el sustento de las audiencias en las nuevas plataformas multidifusivas de la era digital.

Nuevos espacios para la creatividad

El nuevo panorama comunicacional y audiovisual está propiciando un espacio creativo y de innovación de formatos audiovisuales emergentes. Hoy en día, el documental y todas sus nuevas narrativas han tomado mucha fuerza. En este dossier se pretende dar una visión general sobre el encaje del documental en la nueva dimensión comunicativa de la multidifusión audiovisual. El género ha afianzado su presencia en las programaciones televisivas con el desarrollo de distintos formatos producto de la hibridación, ampliamente presentes en las televisiones generalistas, temáticas o de proximidad.

Además, la multipantalla de la Red es un marco inagotable para los nuevos formatos y las narrativas fronterizas del género documental, que continúa siendo un manantial creativo en aras de interpretar la realidad. Del análisis de este modelo discursivo se ocupan los textos que integran este volumen.

Así, los cuatro puntos de vista nos acercan al proceso de cambio permanente que el género documental ha ido ejercitando con el paso del tiempo. Julio Montero y Mª Antonia Paz de la Universidad Complutense de Madrid trazan en En constante adaptación a la realidad: El cine documental y su flexibilidad a lo largo de la Historia una breve visión historicista sobre los cambios en las narrativas cinematográficas y en los recursos técnicos que posibilitan la captación de la realidad y su difusión, dando nuevas formas narrativas, innovaciones técnicas y modos de hacerlas llegar a sus espectadores. Por otra parte, el también profesor Josep Maria Català (Universitat Autònoma de Barcelona) analiza en Realismo Ciborg: Formas del documental contemporáneo los diferentes aspectos en la creatividad del género a partir del papel que juegan las vanguardias y su incidencia en el carácter modernista del género o de la intervención de la digitalización y el espacio de la subjetividad que agilizan el proceso constructivo de los relatos. El profesor Català toma como referencia las concepciones que Donna Haraway vertía en su conocido Manifiesto Ciborg para soslayar que el documental contemporáneo descubre el espacio interior y se dispone a explorarlo a través de formas exteriores de carácter tecnológico.

Las otras dos colaboraciones nos dan una visión más cercana del perfil profesional en la producción audiovisual de documentales. Por una parte, el director Llorenç Soler, en La democratización de la producción audiovisual: Los documentales en la era digital, afirma que el documental no guía la realidad, sino que «somos nosotros los que guiamos a la realidad y le inoculamos sustancia», así como infundimos también sentido a las imágenes y direccionalidad al discurso, más como poetas que como meros periodistas. Y desde la producción profesional, la aportación de Larry Levene Adaptación en tiempos difíciles: La producción de documentales en la multidifusión digital habla de una auténtica reconversión del sector en la que ya han perdido la vida alguna de las productoras españolas de más larga experiencia.

Estado actual del género documental

Por otra parte, aquello más relevante de este dossier desde el ámbito de la investigación universitaria se sustancia en las cuatro aportaciones seleccionadas, de entre un nutrido número de propuestas presentadas que reflejan el estado actual del género. En este sentido, J. V. Gavaldà, Germán Llorca y Àlvar Peris, profesores de la Universitat de València, en Los modelos de representación del documental, del cinematógrafo a los dispositivos digitales, analizan cómo el cambio de eje en la programación televisiva de los últimos tiempos ha actuado sobre la producción documental y sus pautas discursivas y la hibridación de subgéneros se convierte en una herramienta muy eficaz en el ámbito del entretenimiento televisivo.

A continuación, Bienvenido León y Samuel Negredo de la Universidad de Navarra en Documental web, una nueva página para el viejo sueño interactivo reflexionan sobre cómo Internet ha dotado al documental de una potencia interactiva desconocida en sus formas convencionales y apuntan un nuevo paradigma interactivo para el género, que ahora adquiere una mayor capacidad para modificar el flujo de la comunicación. En esta misma línea, el profesor Arnau Gifreu, de la Universitat Oberta de Catalunya y de la Universitat de Vic, profundiza en el papel del documental interactivo como estrategia clave en el entorno de la multidifusión digital en El documental interactivo en la estrategia de la multidifusión digital, analizando las últimas tendencias en función de los temas elegidos, los contenedores de difusión y las experiencias de los usuarios.

Y cierran este dossier Miguel Fernández Labayen (Universidad Carlos III de Madrid) y Josetxo Cerdán y Elena Oroz (Universidad Rovira i Virgili de Tarragona) con El caso de Mapa, el análisis de una producción documental concreta de Elías León Siminiani (2012), como proyecto híbrido entre las formas narrativas experimentales, los modos de comercialización alternativos y las estrategias de comunicación de la industria en tiempos digitales.

En definitiva, el dossier sobre el documental en el nuevo flujo digital del presente número de la revista Telos refleja la adaptación del género a las nuevas tecnologías y a las formas contemporáneas de comunicación a través de la Red, a partir de otras rutinas productivas y un ejercicio añadido de creatividad discursiva.

Artículo extraído del nº 96 de la revista en papel Telos

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